Después de haber pasado por la experiencia de salir de la carrera de rata, me gustaría compartir una reflexión con vosotros.
Voy a empezar por presentarme, me llamo Darío Reques, soy natural de Segovia y tengo 28 años, casado, con un hijo y esperando el segundo/a (todavía no se deja ver). Mi padre tiene una pequeña empresa en Segovia, actualmente tiene 9 empleados y la dirigimos mis dos hermanos mayores y yo.
Lo primero que me gustaría reseñar (siempre desde mi punto de vista), es que la carrera de rata no sólo comprende la gente que depende de una nómina y está endeudada, también hay muchos empresarios y autónomos que están con el agua al cuello continuamente, conozco a muchos. Digo esto porque es curioso como cuando hablo con la gente que trabaja por cuenta ajena, la mayoría creen que por el mero hecho de ser empresario-autónomo el dinero fluye como por arte de magia a sus cuentas bancarias. Bueno, eso por supuesto no es verdad, vivimos en mundo cada vez más competitivo y globalizado y hay un porcentaje muy elevado de PYMES que no sobreviven al quinto año de vida. Bajo mi punto de vista, es lo mismo pagar un SEAT IBIZA a plazos que un BMW-X5, si estás endeudado, estás endeudado…
La carrera de rata engloba a todo aquel que esté endeudado hasta el punto de no poder dejar la actividad que desempeña, ya seas un empleado debiendo la casa, el coche y esa bici estática que compraste a plazos y nunca usas o el empresario que debe el chalet, la nave y oficinas, la furgoneta y ese jacuzzi que tampoco usa. No obstante, siendo empresario o autónomo se pueden corregir ciertos comportamientos y salir mucho más deprisa de la carrera de rata que siendo empleado, y aplicando un poco de Inteligencia financiera disfrutar de las ventajas que ofrece este tipo de estructura (que son muchas).
Salir de la carrera de rata empieza como una actitud, y ante la pregunta ¿es obligatorio ser empresario o autónomo para llegar a la independencia financiera? Debo responder con un rotundo NO, ya que conozco casos de gente empleada que no solo es libre financieramente, sino que superan con mucho a otros empresarios que también lo son. Esto es especialmente cierto en los empleados que trabajan a comisión. Y no penséis que por el hecho de trabajar a comisión tienen que matarse a trabajar, muy al contrario, utilizan la ley de compensación a su favor.





